Revision y mantenimiento
Cambio de aceite, filtros, bujias, liquido de frenos, refrigerante y revision completa de tu moto segun el libro de mantenimiento.
Preparamos tu moto para el salitre de la bahía, la humedad constante del Sardinero y las rutas de puertos que empiezan nada más salir de la ciudad.
En Santander cubrimos mecánica, electrónica, kit de arrastre y pintura para cualquier marca, con especial atención a la corrosión por humedad y salitre.
Cambio de aceite, filtros, bujias, liquido de frenos, refrigerante y revision completa de tu moto segun el libro de mantenimiento.
Montaje, equilibrado y sustitucion de neumaticos de moto. Trabajamos con todas las marcas: Michelin, Pirelli, Bridgestone, Dunlop.
Pastillas, discos, latiguillos y purgado de frenos. Diagnostico de ABS y sustitucion de componentes.
Diagnostico y reparacion de motor: culata, embrague, caja de cambios, juntas y distribuccion.
Bateria, alternador, regulador, cableado, luces y diagnostico de inyeccion electronica.
Revision pre-ITV completa: luces, frenos, emisiones, direccion y suspension. Te preparamos la moto para pasar la ITV a la primera.
Trabajamos con un proceso claro para que sepas en todo momento qué le pasa a tu moto y cuánto te va a costar.
Revisamos tu moto con equipo multimarca y te explicamos qué le pasa de verdad, sin tecnicismos innecesarios.
Te damos un precio final por escrito. Si aparece algo nuevo durante la reparación, paramos y te llamamos antes de seguir.
No tocamos la moto hasta que apruebas el presupuesto. Tú decides qué se repara.
Reparamos con recambios de calidad adecuada, sin ampliaciones de última hora ni sorpresas en la factura.
Te devolvemos la moto con factura detallada y garantía. Si vas a hacer una ruta larga, te damos consejos de mantenimiento para el viaje.
Estas son las averías que más vemos entrar por la puerta del taller en Santander:
El clima húmedo de la bahía ataca los conectores del sistema eléctrico y provoca fallos intermitentes de luces, ABS o cuadro. Los limpiamos, protegemos y sustituimos si ya han cristalizado.
Motos que pasan días parados por la lluvia acumulan una fina capa de óxido en los discos que reduce el agarre en las primeras frenadas. Lo revisamos en cada puesta a punto.
Cadena, piñón y corona se oxidan antes en Santander que en zonas secas del interior. Ajustamos la tensión y el engrase con productos pensados para ambiente marino.
El tráfico de Cuatro Caminos y los Castros implica arranques y paradas constantes que no dan tiempo a la batería a cargarse bien. Revisamos carga y salud de baterías de gel y AGM.
Con la lluvia casi permanente de Cantabria, un neumático gastado o mal elegido se nota enseguida en curvas como las de Peña Cabarga. Asesoramos entre compuestos sport y sport-turismo según tu uso real.
No es lo mismo revisar una moto en Madrid que en Santander. Tratamos cada moto pensando en la corrosión y la humedad constante propias de aquí.
Antes de tocar la moto sabes exactamente lo que vas a pagar, sin extras de última hora.
Da igual si vienes con una japonesa, una europea o una scooter de reparto: multimarca de verdad.
Si has tenido un percance en una rotonda mojada o en el tráfico de la ciudad, nos encargamos del parte y de la gestión con tu aseguradora.
Trabajamos con empresas de mensajería que cubren toda la bahía, con mantenimiento programado para minimizar paradas.
Lo que dicen los moteros de Santander que ya han pasado por el taller:
«Tenía el ABS dando fallos por la humedad y aquí dieron con el conector oxidado a la primera. Otros talleres me querían cambiar la centralita entera.»
«Uso la moto todos los días para ir a trabajar y siempre me la dejan lista sin liarla con precios raros. Presupuesto cerrado tal cual lo dijeron.»
«Fui después de una caída en una rotonda mojada y se encargaron de todo el papeleo con el seguro. Un alivio no tener que pelearme yo con la aseguradora.»
«Se me quedaba la batería seca por hacer trayectos muy cortos y me explicaron bien por qué pasaba. Ahora arranca a la primera siempre.»
Damos servicio a toda la ciudad de Santander y su bahía, desde El Sardinero hasta Peñacastillo, además de moteros que suben habitualmente hacia Alto Campoo, Fuente Dé y Puerto del Escudo los fines de semana.
Barrios y municipios cercanos
Accesos principales
Sí, sobre todo el sistema eléctrico y el kit de arrastre. Si la moto pasa parada varios días recomendamos una revisión de conectores y engrase de cadena con más frecuencia que en zonas secas.
Claro, revisamos suspensión, frenos y presión de neumáticos pensando en carretera de puerto con curvas y firme que puede estar mojado.
Sí, tenemos varios acuerdos con empresas de mensajería de Santander y planificamos mantenimientos que no dejen las motos paradas en horas punta.
Depende del modelo y el tipo de revision. Una revision basica con cambio de aceite y filtro parte de 80-120€. Una revision completa con todos los puntos puede rondar 200-350€.
Normalmente cada 6.000-10.000 km o una vez al ano, lo que llegue primero. Consulta el libro de mantenimiento de tu modelo para el intervalo exacto.
Si. Trabajamos con Honda, Yamaha, Kawasaki, Suzuki, BMW, KTM, Ducati, Harley-Davidson, Triumph, Aprilia y muchas mas.
Muchos de nuestros talleres asociados ofrecen servicio de recogida y entrega a domicilio. Consultanos disponibilidad en tu zona.
Pide presupuesto cerrado para tu moto en Santander y sal a rodar sin preocuparte por la humedad ni por las curvas.
Lo que tienes que saber sobre el parque de motos, el clima y el uso de la moto en Santander, Cantabria.
En Santander la moto lleva una vida rara: entre semana es una herramienta para esquivar el tráfico de la Avenida de los Castros y el nudo de Cuatro Caminos, y el fin de semana se convierte en la excusa perfecta para subir a Alto Campoo o perderse por las curvas de Peña Cabarga con vistas a la bahía. Ese contraste pasa factura a la mecánica de un modo muy particular. Aquí no hablamos solo de kilómetros, hablamos de humedad. La cercanía del mar y la lluvia casi permanente hacen que el salitre se cuele en cada conector eléctrico, en cada tornillo del basculante y en el kit de arrastre, que en Santander se oxida a un ritmo que un motero de Castilla no se creería si no lo ve con sus propios ojos.
Quien aparca cerca de El Sardinero o en las calles próximas a los Jardines de Pereda sabe que dejar la moto una semana sin moverla en invierno es sinónimo de batería floja al arrancar y de frenos que chirrían por la fina capa de óxido superficial en el disco. No es una avería grave, pero si no se cuida se convierte en un problema real de agarre justo quando más se necesita, como en las curvas mojadas de la carretera de El Sardinero o en la bajada desde el Alto de Miranda. Trabajamos mucho con motos que hacen trayectos cortos y constantes por la ciudad —repartidores, mensajería, gente que va y viene de la Universidad de Cantabria— y ahí el embrague y las pastillas sufren un desgaste distinto al de una moto de ruta larga: arranques y frenadas continuas, motor que apenas llega a temperatura de trabajo antes de pararse otra vez.
Los fines de semana cambia el paisaje por completo. Cantabria tiene algunas de las carreteras con curvas más bonitas —y más exigentes— del norte de España. La subida a Alto Campoo, la ruta hacia Fuente Dé bordeando los Picos de Europa, o simplemente cruzar Puerto del Escudo camino de Burgos son clásicos entre los moteros de la ciudad. Ahí es donde se nota si el reglaje de válvulas está en su punto, si la suspensión responde bien en el asfalto mojado —porque en Cantabria llueve cuando menos te lo esperas— y si los neumáticos aguantan el agarre en curva con el firme húmedo que es casi la norma más que la excepción. No es lo mismo un neumático sport-turismo pensado para el día a día que uno que realmente tenga vida en mojado; en esta zona esa diferencia se paga cara si no se elige bien.
También atendemos a bastantes scooters de flotas de reparto que trabajan la Bahía de Santander de punta a punta, desde el centro hasta Peñacastillo o Valdenoja, y ahí el desgaste es otra historia: transmisión, rodillos de variador y frenos que se van antes de tiempo por el uso intensivo urbano. Y por supuesto gestionamos partes con aseguradoras, algo habitual en una ciudad donde la lluvia y las rotondas mojadas —como las de la Avenida de Cantabria— multiplican los pequeños percances. Sea cual sea tu moto y tu forma de rodar por Santander, aquí la revisamos con la cabeza puesta en la humedad, el salitre y esas rutas de puertos que hacen que merezca la pena vivir aquí con dos ruedas.